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Bésame, bésame mucho…

  • hace 8 horas
  • 3 min de lectura

La música es el arte más directo, entra por el oído y va al corazón

Magdalena Martínez




Bésame, bésame mucho… Chica boom-  y sale Anne Bancroft en ese personaje decadente que es Miss Dinsmoor bailando con el maquillaje a flor de piel. Siempre que escucho esta canción me viene a la memoria esta escena de la película Grandes Esperanzas de Alfonso Cuarón. ¿Qué te viene a la memoria a ti? El bolero más famoso del mundo fue escrito por una jovensísima Consuelo Velázquez. "La escribí antes de cumplir 20 años, cuando todavía no daba un beso, todo era producto de la imaginación", explicaba la autora cuando se le preguntaba sobre el amor que le había inspirado esta canción.


Como si fuera esta noche… Esta canción que ha dado la vuelta al mundo siendo traducida a más de 20 idiomas y sirvió de inspiración para otra creación genial Yesterday de los Beatles, es mexicana, es nuestra. Evoca imágenes de películas en blanco y negro. En gran parte de América Latina, cuando alguien habla de amor ya no recurre a la poesía, sino a la letra de un bolero, pues ahí encuentra las palabras precisas para expresar una pasión o para reconocer el triunfo y el desdén. El bolero se ha convertido en la forma más íntima de expresar amor, desamor, ternura o desencanto.



La última vez… La música te hace sentir, retroceder a la primera vez que escuchaste esa canción a la primera vez que un momento se volvió único por el trasfondo. A una borrachera llorando, el primer beso, un baile pegados. Te transporta a ese momento tan tuyo, tan guardado, tan secreto. Ves esos ojos otra vez, te acuerdas de aquella caricia. Lo sientes en la piel. La música no sólo se escucha, se ve, se siente, se recuerda. El cigarro escondido, el amor robado, la primera noche en compañía, todas las noches en compañía. Una boda, tú boda. Un desengaño con sabor a tequila, unos labios deliciosos. Unas manos, el mar, el cielo. La huída de ti. Tu historia marcada por notas. Tu inmortalidad en un compás.


Bésame, bésame mucho… Que tengo miedo a perderte, perderte después… Atraído por una piel morena enfundada en un ajustado vestido rojo, el rendido amante canta la súplica vehemente.


Quiero tenerte muy cerca… Me pregunto si en la vida de Consuelo Velazquez la realidad alguna vez superó la ficción de esta canción.


mirarme en tus ojos



verte junto a mí



Piensa que tal vez mañana



yo ya estaré lejos



muy lejos de aquí




Bésame, bésame mucho



Como si fuera esta la noche



la última vez




Bésame, bésame mucho



que tengo miedo a


perderte


perderte después




Bésame, bésame mucho...



Consuelo Velázquez


Consuelo Velázquez hizo algo que muy pocos artistas consiguen: convirtió la imaginación en memoria colectiva. Escribió Bésame mucho antes de cumplir 20 años, cuando, según ella misma confesó, aún no había dado su primer beso. Desde entonces, su música cruzó idiomas, fronteras y generaciones hasta convertirse en la banda sonora del amor y la nostalgia en todo el mundo. Pianista de formación clásica y compositora de una sensibilidad extraordinaria, dejó canciones como Amar y vivir, Verdad amarga, Franqueza y Que seas feliz, obras que demostraron que el bolero también podía ser literatura. Consuelo Velázquez no sólo escribió melodías: le puso palabras a aquello que millones de personas nunca supieron cómo decir. Porque hay artistas que pasan por la historia y otros que, como ella, aprenden a quedarse para siempre en el corazón de quienes los escuchan.



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