Red ferroviaria en México: entre la memoria, la promesa y la realidad
- anitzeld
- 29 sept
- 4 Min. de lectura
El ferrocarril como símbolo nacional
Últimamente en México se habla de trenes como antes se hablaba de carreteras o de presas: con la pasión de quien discute el rumbo de un país. Para unos, son proyectos desmesurados, caros y llenos de tropiezos; para otros, la promesa de volver a subirnos a un vagón y mirar el paisaje sin la prisa del volante. Lo cierto es que los trenes regresaron al centro de la conversación, no solo como obra de infraestructura, sino como un eco del pasado que insiste en hacerse presente.
Una historia a golpe de rieles
El primer ferrocarril, México-Veracruz, se inauguró en 1873. Con Porfirio Díaz la red se expandió hasta cubrir buena parte del territorio, convirtiéndose en motor económico, ruta de migraciones y escenario de revoluciones. Pero en los años noventa la historia cambió: el Estado cedió la operación al sector privado. De ahí nació Ferromex (1998), la mayor concesionaria de carga, con más de 11 mil kilómetros de vías. Mientras sus vagones verdes y rojos se multiplicaban, los trenes de pasajeros se fueron extinguiendo, salvo rutas turísticas como el Chepe.
Los nuevos proyectos

Estado actual de los nuevos proyectos
Proyecto | Avance y situación reciente |
Tren Interurbano México-Toluca (“El Insurgente”) | La obra civil está prácticamente concluida: 98% de avance. Se han abierto en modo provisional algunas estaciones: Zinacantepec, Toluca Centro, Metepec, Lerma y Santa Fe. Quedan pendientes tramos como Santa Fe, Vasco de Quiroga y Observatorio. Cuando esté plenamente en operación, se estima que podrá transportar ~230,000 personas por día. |
En su conjunto, las obras ya registran un ≈ 85% de avance en los tramos que van de Campeche a Mérida y Cancún, según reportes presidenciales. En cuanto a instalación de vía, se menciona que se ha colocado cerca del 55% de la vía total (859 km de los ~1,554 km). Proyectos asociados como hoteles, estaciones, infraestructura complementaria (pasos de fauna, puentes, viaductos) están en distintos niveles de avance. Algunos tramos específicos (5, 6 y 7) apenas superan el 30-35% de avance en ciertos cortes, particularmente los iniciados más recientemente. Se tiene previsto inaugurar partes del circuito en septiembre, incluyendo los tramos entre Escárcega-Tulum y otros, para cerrar el circuito Palenque-Cancún-Palenque. Ferrocarril carguero del Tren Maya comenzará operaciones en julio del 2026 | |
Tren México-Querétaro | Se anunciaron los trabajos preliminares; la construcción debía iniciar en abril de 2025. Se prevé que recorra unos 225-226 km de doble vía, con estaciones principales en Buenavista (CDMX), Huehuetoca, Tula, San Juan del Río y Querétaro. Se espera que esté terminado para 2027. |
Transístmico / Corredor Interoceánico del Istmo de Tehuantepec | Tren transístmico, marcha lento ha recibido más de 46 mil millones de pesos desde 2019, con construcciones en proceso valuadas en 25 mil millones y un costo total estimado en 133 mil millones. Aunque la Línea Z debería concluir en diciembre de 2025 y las líneas FA y K a fines de 2026, el proyecto enfrenta baja demanda: solo 6.6 % de los pasajeros previstos viajan actualmente y muchas estaciones registran ventas casi nulas. Además, la operación es parcial y hay fallas técnicas y de servicio. Entre las ventajas destacan la rehabilitación de vías, potencial de transporte de carga y reducción del tránsito de camiones; sin embargo, para mejorar se requieren más viajes diarios, promoción del servicio, integración con transporte local, calidad garantizada, desarrollo de carga, cumplimiento de plazos y monitoreo transparente. |
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Problemas del Tren Transístmico
Demanda de pasajeros muy baja: solo ~6.6 % de los 3,000 pasajeros diarios previstos, con muchas estaciones casi vacías.
Operación parcial: trenes funcionan solo de jueves a domingo en muchos tramos, con solo 4 viajes semanales de los 14 proyectados.
Fallas técnicas y de servicio: vagones casi vacíos, problemas de aire acondicionado, fallas eléctricas, duplicidad/reventa de boletos.
Altos costos y subsidios: el mantenimiento y operación requieren enormes recursos, aún lejos de ser autosuficiente.
Retrasos y reconfiguraciones: cambios en el trazado original y obras pendientes alargan los plazos.
Transporte de carga insuficiente: la operación económica depende del pasaje; la carga todavía no despega.
Problemas del Tren Maya (resumen general, según reportes)
Demanda menor a la estimada en algunas rutas.
Costos de mantenimiento desorbitados, mucho más altos que los proyectados originalmente.
Retrasos en la construcción y conflictos con comunidades locales o ambientales.
Riesgo de impacto ambiental y social: deforestación, afectación a zonas arqueológicas y desplazamiento parcial de comunidades.
Operación y seguridad: fallas técnicas y logística complicada en algunos tramos
Ventajas que despiertan esperanza
Los trenes ofrecen alternativas más limpias frente al automóvil o al avión, alivian el tráfico carretero, conectan ciudades intermedias y abren oportunidades de desarrollo regional. Viajar en tren también significa reconciliarnos con otra forma de movernos: más pausada, más colectiva, más humana.
Desventajas y retos pendientes
Los problemas también son evidentes: presupuestos que se disparan, retrasos en las obras, cuestionamientos ambientales y comunidades inconformes. Hace falta integrar las estaciones con transporte local, asegurar tarifas accesibles y diseñar proyectos con una visión de largo plazo para que no se conviertan en elefantes blancos.
Entre la nostalgia y el futuro
México vuelve a plantearse la misma pregunta de hace siglo y medio: ¿los trenes son solo infraestructura o parte de nuestra identidad? Cada vía tendida es también un gesto de memoria y un intento de futuro. Porque cuando suena el silbato, lo que se escucha no es solo el anuncio de un viaje, sino la posibilidad de que el país vuelva a reconocerse sobre sus propios rieles.




















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