top of page


Los puntos que aprendieron a quedarse
Yayoi Kusama descubrió algo que quizá todos sabemos, pero tardamos años en entender: que un punto nunca es solamente un punto. Autoretrato (1950). De niña comenzó a llenar sus dibujos de pequeños círculos. Estaban en las flores, en las paredes, en el cielo. Aparecían por todas partes, como si el mundo hubiera decidido llenarse de ojos. Ella los miraba y los dibujaba. Uno, otro, otro más. Hasta que ya no hubo espacio. Dicen que el arte sirve para ordenar el caos. Yayoi hizo l
hace 5 horas2 min de lectura
bottom of page
