top of page


Gracias por esta mañana
Aquella mañana no pasó nada extraordinario.No hubo revelación, ni milagro, ni noticias que alteraran el curso del día. Solo luz. La ventana estaba abierta y el aire frío traía el olor tenue de los árboles mojados. En la mesa había una taza de café que todavía humeaba. Un gorrión picoteaba algo invisible en el alféizar. Yo estaba viva. Eso era todo. Y era inmenso. Pensé en lo poco que nos prometen y en lo mucho que recibimos: este cuerpo que respira sin pedir permiso, el soni
24 dic 20253 Min. de lectura
bottom of page


