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Rubens y María
María de Médici dejó un legado mucho más contundente que su reinado. Dejó un relato de lo que debió haber sido su vida, de lo que ella imaginó como un ideal: una alegoría fantástica desbordante de forma y color, firmada nada menos que por Peter Paul Rubens. Ella, una rica heredera florentina, segura de su lugar en el mundo y reina de Francia. Él, un erudito políglota, aficionado a la arquitectura y diplomático por mandato; el pintor más famoso de su tiempo. Cuando María llegó
hace 8 horas3 min de lectura
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